Genalia cuenta de dónde viene: el barrio, el pan, la gente que madruga y una familia humilde con valores firmes como el olivar. El campo le enseñó el valor y en ella conviven la piedra y la flor. No pide nada, ofrece: si la dejas, compartir una sonrisa y construir un mundo limpio. Roots reggae de gratitud a la tierra donde nació.